Recorrido por Olite, Javier y Ujué
La
silueta esbelta y armoniosa de su castillo-palacio
domina
Olite, pequeña ciudad situada en el centro geográfico de Navarra, a
42 kilómetros al sur de Pamplona.
Sede real durante la Edad Media, los gruesos muros y torres almenadas del palacio alojaron a reyes y princesas. Declarado monumento nacional en 1925, constituye el ejemplo más importante del gótico civil de Navarra y uno de los más notables de Europa.
Sede real durante la Edad Media, los gruesos muros y torres almenadas del palacio alojaron a reyes y princesas. Declarado monumento nacional en 1925, constituye el ejemplo más importante del gótico civil de Navarra y uno de los más notables de Europa.

El
castillo de Javier está situado en una loma de la localidad de Javier,
en Navarra,
a 52 km al este de Pamplona
capital
y 7 km al este de Sagüesa.
Data de siglo X.
En este castillo nació y vivió San
Francisco Javier,
hijo de los Señores de Javier, y de aquí tomó su apellido. Es
lugar de peregrinación, especialmente a principios de marzo, en las
llamadas Javieradas.
Perdido en lo alto de una meseta, sin ríos que le refresquen ni árboles que le cobijen, embriagado por una aparente soledad se alza Ujué, un bello pueblo medieval de estrechas calles que recorren pronunciadas cuestas para concluir, en lo alto, ante el Santuario-Fortaleza de Santa maría de Ujué














































































































